¿Que es la paz?



Definicion de la paz:

La palabra paz deriva del latin pax. Es generalmente definida,en sentido positivo,como un estado de tranquilidad o quietud,y en sentido opuesto como ausencia de inquietud ,violencia o guerra.

La cultura de la paz y la conciencia social

La paz empieza por el rechazo de la violencia como forma de solucionar los conflictos. Y para que estos pueda ser posibles se debe dar un amplio consenso al respecto, es decir la paz se debe interiorizar culturalmente y esto supone erradicar la cultura de la guerra y la violencia como forma de resolver los problemas que genera el modelo de desarrollo actual.Se piensa que la guerra es injusta y dramática para los seres humanos , pero también se considera inevitable en muchos casos. Es un ejemplo claro de que con el demonio de la cultura de la violencia las soluciones violentas siempre estan justificadas y que si no se realizan cambios comsepuales y se toman medidas preventivas se recurrira siempre a la violencia como ultimo recurso.La cultura de la paz se centra sobre todo en los procesos y en los metodos para solucionar los problemas y esto supone generar las estructuras y mecanismos para que se puda llevar a cabo.Su generalizacion persigue la erradicacion de la violencia estructural (pobreza,marginacion,etc..), asi como la violencia directa, mediante el uso de procedimientos no violentos en la resolucion de conflictos y mediante medidas preventivas.

La contruccion de una cultura de la paz es un procesolento que supone un cambio de metalidad individual y colectiva.En este cambio la educacion tiene un papel importante en tanto que seran futuros ciudadanos y esto permite una evolución del pensamiento social .Los cambios evolutivos, aunque lentos, son los que tienen un carácter más irreversible y en este sentido la escuela ayuda con la construcción de nuevas formas de pensar. Pero la educación formal no es suficiente para que estos cambios sean en profundidad. La sociedad, desde los diferentes ambitos implicados y desde una capacidad educadora, también deben incidir y apoyar los proyectos y programas educativos formales. Así es importante que se genere un proceso de reflexión sobre como se puede incidir en la construcción de la cultura de la paz , desde los medios de comunicación , desde la familia , las empresas , las unidades de producción agrícolas , desde los ayuntamientos , desde las organizaciones no gubernamentales , desde las asociaciones ciudadanas , etc.… Se trata de generar una conciencia colectiva sobre la necesidad de una cultura de la paz enraizada en la sociedad con tanta fuerza que no deje lugar a la violencia. Y se trata de que los gobiernos tomen conciencia de esta cultura de la paz y de los factores y condicionantes que la facilitarían , tal como eliminación de las situaciones de injusticia , distribución mas equitativa de la riqueza , eliminación de la pobreza , derecho a la educación en igualdad de condiciones , etc. …Y por otro lado que convierten esta conciencia en una nueva cultura de administrar el poder.

Complejidad

La violencia y su último exponente, la guerra se suele justificar en nombre de la posesión de la verdad y para ello se tiende a simplificar o ponderar las variables que explican la realidad. La realidad es compleja y la construcción de esta cultura de la paz se tiene que hacer cada vez mas en un mundo complejo que se ha ido construyendo de forma paralela al progreso. Un mundo en que cada vez interviene mas elementos y factores en forma interrelacionada que se han de analizar para su compresión. Por eso la conciencia de la necesidad de esta cultura de la paz tan solo es posible si se acepta y comprende esta complejidad. El carácter complejo de nuestra sociedad es irreversible y no podemos renunciar a esa complejidad que es creciente. Se puede no entender y no querer entendería y obviarla pero no por ello desaparece. Muchas veces la negación de esta complejidad (en la diversidad, interrelación, multicausalidad, interdependencia) se utiliza como argumento para actitudes xenófobas, intolerante. Son actitudes violentas de defensa y de miedo cuyo origen es la ignoraría y la simplificación de la dinámica social y cuyos efectos incidirán en gran manera en el proceso del país o del planeta. La educación para la paz a de potenciar la aceptación y comprensión de esta complejidad y a de redundar en ella mediante sus métodos: el dialogo, el respeto y la cooperació

Principios de la educacion de la paz.

La educación para la paz debe asentarse en una base sólida y realista: como decíamos antes hay que tener como referente el marco de la utopia, pero apoyándose en la realidad; cualquier intento de la educación si no tiene un buen fundamento en la realidad será poco efectiva, y en el caso de la educación para la paz es fundamental partir de ella para comprenderla y poder trasformarla; y desde esta realidad se debería evitar dos tendencias que suele aparecer cuando intentan establecer los principios básicos; una tendencia es la de desanimarse o abandonar antes de empezar al postular que solo habrá paz cuando se halla producido una conciencia universal y se halla renunciado a la violencia. En todo caso este seria un objetivo final en el marco de la utopia, difícil de conseguir, puesto que siempre habrá personas, grupos o países, gobernados por la violencia. No se trata de conseguir a ultranza la homogeneidad o la unanimidad, sino de crear una conciencia mayoritaria en favor de la paz. En realidad las guerras no se hacen por unanimidad, ni incluso en las que tienen más implicación internacional

Que se significan los simbolos de la paz:

La paloma blanca.

La paz interpretada por una paloma blanca llevando un ramo de olivo en su pico tiene un origen milenario y está fuertemente ligada a la cultura judeo-cristiana. En el Viejo Testamento Noé lanza una paloma blanca con el fin de encontrar tierra tras la inundación, al cabo de un tiempo la paloma regresa al Arca con un ramo de olivo en su pico significando que la inundación había acabado y que por ende Dios estaba de nuevo en paz con la humanidad. Ahora la paloma blanca puede representar dos tipos de paz: Si se la representa con el ramo de olivo en su pico simboliza el deseo de mantener la paz ya alcanzada; mientras que si se la simboliza volando, como por ejemplo en los actos donde se lanza una paloma blanca al aire, simboliza el deseo de alcanzar la paz al enviar un mensajero que la transmita.

El CDN

El CDN -símbolo por la Campaña de Desarme Nuclear- se popularizó en los 60 y 70 especialmente en el Reino Unido, tras comenzar a ser utilizado contra la guerra en general por el movimiento hippie y las protestas contra la Guerra de Vietnam a lo largo del mundo. Diseñado por el artista británico Gerald Holtom en 1958 como el emblema de una de las mayores marchas antinucleares de la historia, la cual partía a la Catedral de Canterbury en protesta del AWRE -Atomic Weapons Research Establishment- emplazado en Aldermaston ese mismo año, el símbolo CDN está fuertemente ligado al de la paloma blanca. Si observamos bien las líneas representan la pata de la paloma y el circulo la Tierra, simbolizando de esta manera la paz mundial.

Aclaración: De todas maneras, dado que Holtom nunca aclaró bien el significado de su diseño existen otras interpretaciones.

-Un bombardero viajando sobre el mundo (El símbolo de una base de bombarderos en los carteles de ruta es muy similar)

-Una simplificación del campesino de Goya a punto de Ser fusilado en su cuadro El Tres de Mayo -Holtom dijo haberse inspirado en esta obra, sin embargo muchos sostienen que en realidad esta aclaración (dada varios años después) fue solo un intento de darle profundidad y no su verdadera inspiración-

La paz significa que se une lo que antes estaba en oposición. Se reconoce mutuamente lo que antes se había excluido, lo que antes combatió, hirió, hizo la guerra e incluso quiso destruirse, ahora deplora las víctimas de ambos bandos y el dolor que mutuamente se infligieron.

¿Qué es lo que hace la paz? Aquellos que se colocaron por encima de otros y los consideraron de menor valía o como enemigos, ahora pueden reconocerlos como iguales. Valoran mutuamente los que cada uno tiene de especial, unos y otros toman y reciben. La paz entre ellos amplía sus límites personales, permite la diversidad y lo propio de cada uno y facilita el actuar en conjunto.

Esta paz comienza en el alma de uno mismo. Lo que antes habíamos rechazado, marginado y deplorado, ahora puede tomar su lugar; uno reconoce su significado, sus consecuencias y su contribución a nuestro crecimiento e incluso uno lo ama. Esto significa que nos despedimos del ideal de la inocencia que no pide ni exige, que prefiere sufrir en lugar de actuar, que prefiere quedar niño en lugar de crecer.

Esta paz tiene su continuidad en la familia. Muchas familias desean permanecer inocentes, cuidan su apariencia y esconden, marginan y eliminan todo lo que pueda afectar su imagen de inocencia. De esta forma se hacen culpables para quedar inocentes, Expulsan a algunos miembros de la familia, se avergüenzan de ellos y reprimen su recuerdo porque su destino trágico les da miedo y porque su recuerdo les duele. Así es como esta familia se atrofia y se aísla.

La paz en las familias no es nada fácil y de alguna manera es incomoda. Quien desea la paz y sirve a la paz está dispuesto a cargar lo difícil, lo doloroso, la culpa. La paz da un lugar en el alma a todos los miembros de la familia. incluso si no son como otros desean o como quisieran que fueran. La paz enfrenta el reto y el conflicto que al final resulta en que se reconoce como iguales y se ama a los demás y a la otredad.

¿Cómo podemos promover la paz también en otras áreas?, quizá al principio solamente en círculos pequeños, entre vecinos o en el lugar de trabajo, más adelante también en lugares donde tenemos mayor responsabilidad, en una organización o bien en la política.

En un grupo solamente podemos promover la paz si respetamos por un lado la dignidad de todos los participantes, como también, por otro lado, lo que tienen de especial, lo que son y lo que hacen, lo que contribuyeron al todo. Esto requiere que respetemos también su culpa y no les quitemos la responsabilidad por las consecuencias de su culpa. Esto es también parte de su dignidad.

No es que la paz evite conflictos. Porque en el conflicto, los participantes demuestran los que es importante para ellos y donde se sienten amenazados. En el conflicto ellos hacen valer lo propio hasta que tienen que admitir donde y en que medida los demas les ponen limites. Solo entonces será posible que haya equilibrio e intercambio entre ellos,. Esto permite que cada uno crezca y se enriquezca a través de lo especial que tiene el otro. En tal sentido, el conflicto es una condición para la paz, y la prepara.

La paz nunca es completa. La paz perpetua, como muchos la sueñan, sería la absoluta paralización. Sin embargo, con la paz culmina algo, lo que antes ha agotado a las fuerzas en conflicto, ahora retrocede lleno de paz. Pero tenemos que permitir que el conflicto retroceda; de otro modo después de solucionado se reactiva ¿y qué es lo que reactiva el conflicto nuevamente? ¡el recuerdo! por tal motivo, lo que pasó hay que dejarlo que pase.

Son especialmente los grupos lo que ponen en peligro la paz. Si no vamos hacia el otro como persona individual, si nos percibimos predominantemente como parte de nuestro grupo, y a al otra persona también la percibimos como parte de su grupo, nos quedamos ciegos frente a quien es individuo. Como parte de un grupo muy fácilmente nos enajenamos de nosotros mismos, como si quedáramos sin sentido, y así nos disolvemos en el colectivo.

¿Cómo puede lograrse la paz entre grupos? Ya que los individuos son en gran medida impotentes ante las fuerzas colectivas, aún si conservan su cordura ¿qué posibilidades tienen? Deben esperar el momento adecuado hasta que la destrucción se agote. Pero pueden preparara el camino hacia la paz en un circulo pequeño. Esto mientras tanto, requiere que ellos aguanten el conflicto, incluso que admitan el conflicto como algo inevitable.

La mayoría de las veces estos conflictos datan de mucho tiempo atrás, pero siguen actuando en las almas de los descendientes. En las constelaciones familiares a través de los representantes se logra confrontar a aquellos que originalmente participaron en el inicio del problema. Ambas partes se miran a los ojos quizás por primera vez, se miran como seres humanos iguales entre si, con los mismos derechos y la misma dignidad, comprenden lo que cometieron contra los demás y lo que otros han sufrido por causa suya; juntos empiezan a llorar por lo perdido, se reconcilian y encuentran paz.

Es entonces que los descendientes pueden también reconciliarse, pueden honrar a las víctimas y reparar en su memoria la injusticia anterior si todavía es posible repararla. Entonces pueden dejar atrás el pasado y obrar de manera constructiva en el presente.

En las constelaciones familiares, la obra de la reconciliación comienza en el alma individual y en la familia. Si ahí es posible la reconciliación está puede expandirse hacia grupos mayores. Por eso en las constelaciones familiares permanecemos humildes y concientes de nuestros limites. La Paz profunda y duradera se sustrae de la intención.

Paz, en todos los idiomas.

Árabe: Salaam

Filipino: Kapayapaa

Japonés: Heiwa

Griego: Irini

Ruso: Mir

Sueco: Fred

Indonesio: Damai

Tailandés: Santipha

Inglés: Peace

Latín: Pax

Holandés: Vrede

Alemán: Friede

Tibetano: Shide

Euskera: Bakea

Catalán: Pau

Suahili: Salama

Gallego: Paz

Portugués: Paz

Chino: Hépìng

Hebreo: Shalòm

Italiano: Pace

Indio: Shanti

Frances: Paix

Frases de Maria teresa de calcuta.

Frase sobre amar:

Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.

Frase sobre hacer:

A veses sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota de mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota.

Frase sobre el Sufrimiento:

Nuestros sufrimientos son caricias bondadosas de Dios, llamándonos para que nos volvamos a Él, y para hacernos reconocer que no somos nosotros los que controlamos nuestras vidas, sino que es Dios quien tiene el control, y podemos confiar plenamente en Él.

Frase sobre el amor:

El amor, para que sea auténtico, debe costarnos.

Frase sobre:Fe.

El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.

Frase de felicidad:

No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz.

Frase de :Trabajo.

No puedo parar de trabajar. Tendré toda la eternidad para descansar.

Frase de :Dar

Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más.

Frase de :Paz.

La paz comienza con una sonrisa.

Frase de :Constancia.

Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite.

Frases de :Gandhi.

Frase de :esfuerzo

Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.

Frase de :Violencia.

La violencia es el miedo a los ideales de los demás.

Frase de :Tolerancia.

Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.

Frase de :Dios.

La voz interior me dice que siga combatiendo contra el mundo entero, aunque me encuentre solo. Me dice que no tema a este mundo sino que avance llevando en mí nada más que el temor a Dios.

Frase de :Bondad.

Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo i


El Dia de La Paz:

El 21 de Septiembre se celebra en todo el mundo el “Día Internacional de la Paz”, el cual fue declarado en 2001 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y cada pueblo.

El Día Internacional de la Paz se estableció originalmente en 1981 en una resolución 37/67 de la Asamblea General de las Naciones Unidas para que coincidiera con la inauguración de su período de sesiones cada septiembre. En 2001, se reafirmó la resolución 55/282 al determinar que el 21 de Septiembre de cada año se observara un día de cesación del fuego y de no violencia. La resolución fue aprobada por unanimidad por los Estados Miembros de la Asamblea General.

La Asamblea General declaró que ese día se observaría la cesación del fuego y la no-violencia a nivel mundial, e invitó a todos los Estados Miembros, a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, a las organizaciones regionales y no gubernamentales y a los particulares a celebrar el Día, realizando, entre otras cosas, actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública.

Las Naciones Unidas se ocupan de muy diversos aspectos interrelacionados que abordan las causas fundamentales del conflicto, incluidas la reducción de la pobreza, la prevención del VIH/SIDA, la asistencia humanitaria, la promoción de los derechos humanos, la elaboración de acuerdos internacionales e instrumentos jurídicos, las operaciones de paz, la asistencia electoral, el apoyo a la democratización, la diplomacia preventiva y el desarrollo económico y social.

El aumento de la violencia y los conflictos en diversas partes del mundo hacen de gran importancia la reflexión y la acción para construir y fortalecer una cultura de paz en la sociedad. Si queremos construir el futuro debemos actuar de inmediato y de común acuerdo, para que la paz y la no-violencia sean una realidad para todos los seres humanos.

Las Religiones por la paz:

Los principios religiosos del budismo, cristianismo, hinduismo, confusionismo, islam, jainismo, taoísmo, zoroastrismo, etc., etc., tienen los mismos ideales en relación con el amor, el mismo propósito de auxiliar a la humanidad a través de la práctica esotérica; el mismo corolario de transformar a sus prosélitos en mejores seres humanos.

Todas las religiones solares, las que practican el "ligar o volver a unir al alma con Dios" enseñan principios éticos para perfeccionar las acciones de la conciencia. Todas nos instruyen que no debemos mentir, robar o quitar la vida a los demás.

El objetivo intrínseco de todos los principios éticos, establecidos por todos los grandes maestros de la humanidad, es la ausencia del egoísmo. Los grandes maestros de sabiduría dan a sus discípulos las claves para que se retiren o aparten de las malas acciones.

Todas las religiones solares concuerdan en la necesidad de investigar nuestra mente díscola, que alberga mezquindad y las raíces de todos nuestros problemas, y cada una de ellas enseña un camino angosto que conduce a un estado espiritual lleno de paz, ética y sabiduría. Esta es la razón porque todas tienen en esencia el mismo mensaje.

Pero cuando encontramos diferencias entre una u otra, no se debe a la diferencia de principios, sino que sus afiliados con el pasar del tiempo y a las influencias culturales decadentes han originado estas anormalidades.

Mas, si no queremos caer en esta trampa mortal, pongamos en práctica en nuestra vida diaria las enseñanzas comunes de todas las religiones, es decir, las que nos conducen, por la senda de la bondad, de la caridad, compasión... Un gran sabio ha dicho: "Así, del mismo modo que hay diferentes tratamientos para distintas enfermedades, hay también muchas y diversas religiones que pretenden el bienestar y la felicidad de la humanidad".

Si todas las religiones toman como principal rol un perfeccionamiento de la humanidad, entonces podrán fácilmente unirse en su tarea y obtener la fraternidad a favor de la paz mundial.

Una comprensión y aceptación de los principios religiosos de todas las religiones pueden trabajar juntos.

Dos tareas fundamentales se abren a los practicantes sinceros de cualquier religión que están ocupados por la paz en el mundo: La primera es fomentar una mayor comprensión entre las diferentes religiones, así como crear un grado de unidad entre todas ellas. En segundo lugar, debemos establecer un acuerdo con respecto a los valores espirituales básicos del ser humano que afectan al corazón de cada persona y aumentan la felicidad de todos en general.

Esto significa que debemos incidir en el común denominador de todas las religiones del mundo, es decir, en los ideales humanitarios.

A pesar de los intentos sistemáticos de destrucción de los valores espirituales en algunas regiones del mundo, la mayoría de la humanidad piensa que la salida de la gran crisis en que se encuentra, son los valores espirituales, esto indica el gran poder que la religión tiene por sí misma.

Y esta energía y fuerza espiritual puede ser utilizada eficazmente para crear las condiciones espirituales necesarias en beneficio de la paz mundial.

Y no tenemos otra elección que la de trabajar con este objetivo.

Si nuestra mente está dominada por el odio, perderemos la mejor parte de nuestra inteligencia humana: la sabiduría y la capacidad de discernir. El odio es uno de los problemas más serios con los que se enfrenta el mundo.

Significado de la paz:

La paz significa que se une lo que antes estaba en oposición. Se reconoce mutuamente lo que antes se había excluido, lo que antes combatió, hirió, hizo la guerra e incluso quiso destruirse, ahora deplora las víctimas de ambos bandos y el dolor que mutuamente se infligieron.

¿Qué es lo que hace la paz? Aquellos que se colocaron por encima de otros y los consideraron de menor valía o como enemigos, ahora pueden reconocerlos como iguales. Valoran mutuamente los que cada uno tiene de especial, unos y otros toman y reciben. La paz entre ellos amplía sus límites personales, permite la diversidad y lo propio de cada uno y facilita el actuar en conjunto.

Esta paz comienza en el alma de uno mismo. Lo que antes habíamos rechazado, marginado y deplorado, ahora puede tomar su lugar; uno reconoce su significado, sus consecuencias y su contribución a nuestro crecimiento e incluso uno lo ama. Esto significa que nos despedimos del ideal de la inocencia que no pide ni exige, que prefiere sufrir en lugar de actuar, que prefiere quedar niño en lugar de crecer.

Esta paz tiene su continuidad en la familia. Muchas familias desean permanecer inocentes, cuidan su apariencia y esconden, marginan y eliminan todo lo que pueda afectar su imagen de inocencia. De esta forma se hacen culpables para quedar inocentes, Expulsan a algunos miembros de la familia, se avergüenzan de ellos y reprimen su recuerdo porque su destino trágico les da miedo y porque su recuerdo les duele. Así es como esta familia se atrofia y se aísla.

La paz en las familias no es nada fácil y de alguna manera es incomoda. Quien desea la paz y sirve a la paz está dispuesto a cargar lo difícil, lo doloroso, la culpa. La paz da un lugar en el alma a todos los miembros de la familia. incluso si no son como otros desean o como quisieran que fueran. La paz enfrenta el reto y el conflicto que al final resulta en que se reconoce como iguales y se ama a los demás y a la otredad.

¿Cómo podemos promover la paz también en otras áreas?, quizá al principio solamente en círculos pequeños, entre vecinos o en el lugar de trabajo, más adelante también en lugares donde tenemos mayor responsabilidad, en una organización o bien en la política.

En un grupo solamente podemos promover la paz si respetamos por un lado la dignidad de todos los participantes, como también, por otro lado, lo que tienen de especial, lo que son y lo que hacen, lo que contribuyeron al todo. Esto requiere que respetemos también su culpa y no les quitemos la responsabilidad por las consecuencias de su culpa. Esto es también parte de su dignidad.

No es que la paz evite conflictos. Porque en el conflicto, los participantes demuestran los que es importante para ellos y donde se sienten amenazados. En el conflicto ellos hacen valer lo propio hasta que tienen que admitir donde y en que medida los demas les ponen limites. Solo entonces será posible que haya equilibrio e intercambio entre ellos,. Esto permite que cada uno crezca y se enriquezca a través de lo especial que tiene el otro. En tal sentido, el conflicto es una condición para la paz, y la prepara.

La paz nunca es completa. La paz perpetua, como muchos la sueñan, sería la absoluta paralización. Sin embargo, con la paz culmina algo, lo que antes ha agotado a las fuerzas en conflicto, ahora retrocede lleno de paz. Pero tenemos que permitir que el conflicto retroceda; de otro modo después de solucionado se reactiva ¿y qué es lo que reactiva el conflicto nuevamente? ¡el recuerdo! por tal motivo, lo que pasó hay que dejarlo que pase.

Son especialmente los grupos lo que ponen en peligro la paz. Si no vamos hacia el otro como persona individual, si nos percibimos predominantemente como parte de nuestro grupo, y a al otra persona también la percibimos como parte de su grupo, nos quedamos ciegos frente a quien es individuo. Como parte de un grupo muy fácilmente nos enajenamos de nosotros mismos, como si quedáramos sin sentido, y así nos disolvemos en el colectivo.

¿Cómo puede lograrse la paz entre grupos? Ya que los individuos son en gran medida impotentes ante las fuerzas colectivas, aún si conservan su cordura ¿qué posibilidades tienen? Deben esperar el momento adecuado hasta que la destrucción se agote. Pero pueden preparara el camino hacia la paz en un circulo pequeño. Esto mientras tanto, requiere que ellos aguanten el conflicto, incluso que admitan el conflicto como algo inevitable.

La mayoría de las veces estos conflictos datan de mucho tiempo atrás, pero siguen actuando en las almas de los descendientes. En las constelaciones familiares a través de los representantes se logra confrontar a aquellos que originalmente participaron en el inicio del problema. Ambas partes se miran a los ojos quizás por primera vez, se miran como seres humanos iguales entre si, con los mismos derechos y la misma dignidad, comprenden lo que cometieron contra los demás y lo que otros han sufrido por causa suya; juntos empiezan a llorar por lo perdido, se reconcilian y encuentran paz.

Es entonces que los descendientes pueden también reconciliarse, pueden honrar a las víctimas y reparar en su memoria la injusticia anterior si todavía es posible repararla. Entonces pueden dejar atrás el pasado y obrar de manera constructiva en el presente.

En las constelaciones familiares, la obra de la reconciliación comienza en el alma individual y en la familia. Si ahí es posible la reconciliación está puede expandirse hacia grupos mayores. Por eso en las constelaciones familiares permanecemos humildes y concientes de nuestros limites. La Paz profunda y duradera se sustrae de la intención

Donde la paz se logra la recibimos como un regalo.

La paz.

La mente humana se ve incesantemente agitada por la fuerza de los deseos. A más deseos, más desasosiego, más insatisfacción y menos paz. A menos deseos, mayor quietud mental.

El hombre vive un momento en el que aún cree que satisfaciendo sus deseos se acerca a la felicidad, cuando la verdad es que cada deseo satisfecho genera emociones nuevas que mantienen la mente en un estado de efervescencia permanente y confieren, en la química social, un grado de inflamabilidad peligroso.

Ahora que truenan graves amenazas sobre la estabilidad de los pueblos, estos recuerdan a santa Bárbara y surge el anhelo colectivo por la paz, a través de la guerra.

Son pocos, sin embargo, los que van más allá del voluntarismo y comprenden que la paz hay que conquistarla primero en uno mismo. La paz social está aún muy lejana y sólo se producirá cuando el corazón de los hombres se sosiegue en el equilibrio de sus pasiones.

La paz es algo más que ausencia de guerra. Es una experiencia individual en la que la conciencia se sitúa en el centro de si misma tras trascender las tempestades de la mente. Es el ojo del huracán.

No es suficiente gritar en las calles ni llevar pegatinas para detener la ley inexorable del karma, o la relación causa-efecto. Todo buen pacifista debe comprender claramente que la causa última que arrastra a los hombres al conflicto, al enfrentamiento y, finalmente, a la guerra es el egoísmo y sus secuelas, la intolerancia, el orgullo y la ambición.

La paz social, hoy, es una utopía. No lo es, sin embargo, la paz individual, como no lo ha sido nunca. A lo largo del proceso de evolución de la humanidad ha habido hombres y mujeres que han logrado situar su conciencia en ese ojo del huracán de las pasiones humanas. En nuestra cultura se les conoce como santos, vocablo derivado, en última instancia, del sánscrito Shanti, que quiere decir paz. Fueron hombres que lograron la paz y a quienes las bárbaras acciones de sus contemporáneos no lograron encender.

En nuestros días, la dinámica de los acontecimientos ha desbordado todo control y nos arrastra vertiginosamente. El ominoso fragor de la cascada retumba cada vez más cercano.

Es, pues, el momento de que los amantes de la paz miren hacia adentro y descubran que esta vive en sus corazones y no en las calles.

No debe ser el terror a los horrores de la guerra la fuerza que mueva el ánimo de los pacifistas, sino la constatación y el deseo de compartir una experiencia interior que ellos ya poseen.

Este camino que lleva al ojo del huracán implica el control de la mente y los sentidos y no se puede improvisar. Requiere tiempo y un método. Por eso, a quien de veras le interesa la paz, le ha de interesar igualmente su Yo interior.

La excitación de los sentidos estimula la actividad mental, interrumpe la armonía interior y crea una situación incontrolada. Cuando la mente vibra a alta frecuencia, la fuerza de cualquier deseo se multiplica y se manifiesta de modo violento. En otras palabras, se torna una agresión que, a su vez, estimula los mecanismos de autodefensa de otros individuos, produciéndose en conflicto y la fricción.

Por medio de una fuerte disuasión externa, este proceso puede reprimirse temporalmente, pero nunca evitarse. Puede no haber violencia física, pero las tremendas vibraciones de la violencia interna contenida, son suficientes para emponzoñar la atmósfera y alejar cualquier posibilidad de paz. No serán los policías ni los soldados quienes garanticen definitivamente la paz del mundo, sino que ésta será alcanzada por el hombre a través de la autodisciplina y la meditación; porque la auténtica paz es armonía interior, un estado natural de felicidad.

Del mismo modo que el resplandor de la luna es un reflejo de la luz del sol, la paz externa es solamente un reflejo de la paz interna. Para que un árbol crezca es preciso alimentar su raíz. No tiene objeto mojar, una a una, todas sus hojas. Del mismo modo, si queremos extender la paz en el mundo de nada servirá crear un orden artificial externo, sino que se impone establecerla primero en las mismas raíces del individuo. No hay que olvidar que la semilla que hoy sembraremos, será el fruto que mañana recojamos.

Cuando los hombres seamos capaces de poner orden en nuestro interior, habrá automáticamente orden en la sociedad. La paz hay que conquistarla dentro, no fuera. Los verdaderos enemigos de la paz son las pasiones, la cólera, la avaricia, la ambición, los deseos y los celos que empujan constantemente al hombre a acciones violentas, cegándole a toda razón.

Quien disciplina sus sentimientos y los acalla a través de la meditación en el silencio, encuentra automáticamente la paz. Lejos de todo deseo egoísta, la paz reside en lo más profundo del corazón. Para sentirla basta detenerse un momento, cerrar los ojos, relajar el cuerpo, dejar que la respiración se produzca de un modo fácil, suave, rítmico y hacer que la mente busque, sin esfuerzo, el silencio interior para que instantáneamente se produzca un estado de serenidad y de calma, de alegría y de paz.

Progresivamente, la conciencia se ensancha, desborda límites del cuerpo y se extiende por todo hasta hacerse infinita. Entonces desaparece la sensación de que uno es su cuerpo; el tiempo y el espacio se desvanecen y todo cuanto existe es la existencia misma, la paz más absoluta.

Por supuesto que hay que trabajar y contribuir al desarrollo de la sociedad. La diferencia está en hacerlo con una mente en calma o con el desasosiego y la inquietud de quien acumula tensiones y agresividad. Meditar cada día es hacer un esfuerzo más positivo por la paz del mundo que intercambiar superficiales formalismos o pronunciar nerviosos discursos de oculta intención egoísta. ¿Cómo puede alguien dar lo que no tiene? Así como una mente violenta irradia vibraciones de violencia que afectan negativamente a cuantos viven a su alrededor, la mente de un hombre que se zambulle diariamente en el océano de su paz interna, transmite vibraciones de armonía que elevan e inspiran a cuantos entran en contacto con él. No necesita hablar mucho para que todos se sientan penetrados por su paz.

*

La paz es un atributo divino. Es una cualidad del alma. No puede permanecer en las personas avariciosas. Llena el corazón puro, abandona a la personal pasional y huye de la gente egoísta. Es el ornamento de la persona sabia.

La paz es un estado de quietud. Consiste en estar libre de la perturbación, la ansiedad, la agitación, el descontrol, o la violencia. Es armonía, silencio, calma, reposo, descanso. Específicamente, significa la ausencia o el cese de la guerra.

La paz es el estado natural y feliz del hombre. Es su derecho de nacimiento. La guerra es su desgracia.

Todo el mundo desea la paz y la reclama. Pero ésta no llega fácilmente. E incluso, cuando lo hace, no dura mucho tiempo.

La morada de la paz

La paz no se halla en el corazón del hombre carnal. La paz no se halla en el corazón de los políticos, de los dictadores, de los reyes, ni de emperadores. La paz se halla en el corazón de los sabios, de los santos y de los hombres espirituales. Se encuentra en el corazón de un hombre sin deseos que haya controlado sus sentidos y su mente. La avaricia, la pasión, los celos, la envidia, la ira, el orgullo y el egoísmo son los enemigos de la paz. Aniquila a estos enemigos con la espada del desapasionamiento, la discriminación y el desapego, y disfrutarás de una paz perpetua.

La paz no se halla en el dinero, las casas, ni las posesiones. La paz no habita en las cosas externas, sino dentro del alma.

El dinero no puede proporcionarte la paz. Puedes comprar muchas cosas, pero no puede comprarse la paz. Puedes comprar una cama grande y mullida, pero no puedes comprar el sueño placido que da la paz. Puedes comprar buenos alimentos, pero no puedes comprar el apetito. Puedes comprar buenos medicamentos, pero no puedes comprar la salud. Puedes comprar buenos libros, pero no puedes comprar la sabiduría.

Abstráete de los objetos externos. Medita y descansa en tu propia alma. Alcanzarás entonces la paz duradera.

Nada puede proporcionarte la paz sino tú mismo. Nada puede proporcionarte la paz sino la victoria sobre tu ser inferior, el triunfo sobre tus sentidos y tu mente, sobre tus deseos y tus anhelos. Si no tienes paz dentro de ti mismo, es inútil que la busques en los objetos y fuentes externas.

La paz interna

No puede disfrutarse de una seguridad perfecta y una paz plena en este mundo, pues éste es un plano relativo. Todos los objetos están condicionados por el tiempo y el espacio. Son perecederos. ¿Dónde puedes, entonces, buscar una seguridad plena y una paz perfecta? Puedes hallarla solamente en el Ser de Luz. Él es la encarnación de la paz. Él está más allá del tiempo y el espacio.

La paz verdadera y más profunda es independiente de las condiciones externas. La paz verdadera y perdurable es la quietud maravillosa del Alma Inmortal interna. Si puedes descansar en este océano de paz, todos los ruidos usuales del mundo difícilmente pueden afectar. Si penetras en el silencio o en la calma maravillosa de la paz divina, silenciando la mente bulliciosa, refrenando los pensamientos y abstrayendo los sentidos que tienden hacia el exterior, todos los ruidos molestos se desvanecerán. Ya puede haber coches pasando por la calle, niños gritando a voz en grito, trenes que pasen ante tu casa; ninguno de esos ruidos te molestará, sin embargo, lo más mínimo.

La paz es vital para el crecimiento

La paz es la posesión más necesaria de esta tierra. Es el mayor tesoro en todo el universo. La paz es el factor más importante e indispensable para todo crecimiento y desarrollo. Es en la tranquilidad y en la quietud de la noche, cuando la semilla surge lentamente del suelo. El capullo abre en la profundidad de las horas más silenciosas. Así también, en un estado de amor y paz, las personas evolucionan, crecen en sus respectivas culturas y desarrollan la civilización perfecta. En la paz y la calma se facilita la evolución espiritual.

La reforma individual y la transformación social**

Refórmate a ti mismo y la sociedad se reformará por sí sola. Expulsa la mundanidad de tu corazón y el mundo cuidará de sí mismo. Expulsa al mundo de tu mente y el mundo estará en paz. Esa es la única solución. Esto no es pesimismo, sino un optimismo glorioso. No es escapismo, sino el único modo de afrontar la situación. Si cada hombre intentara trabajar por su propia salvación no habría nadie que creara los problemas. Si cada hombre se esforzase con todo su corazón y toda su alma en practicar la espiritualidad y en alcanzar la realización con la Luz, le quedaría muy poca inclinación y muy poco tiempo para ocacionar disputas.